El
pulido es un proceso de rebaje que se realiza
en pavimentos nuevos para igualar todas
las piezas eliminando así los resaltes
entre juntas propios de la colocación
de las piezas. También es recomendado
el pulido, para suelos de mármol
o terrazo deteriodados con el tiempo, ya
que de esta forma se podrá dar solución,
por ejemplo, a problemas de manchas o rayas.
Para el pulido o rebaje, utilizamos modernas
máquinas pulidoras. El primer paso
es desvastar el pavimento con piedras abrasivas
de grano 60, para posteriormente, ir afinando
el suelo con piedras de grano más
fino, 120, 220, 400 y 600. Con este tratamiento
secuenciado, garantizamos una mejor calidad
al siguiente proceso que es el abrillantado
del suelo.
|