El
abrillantado y cristalizado es el tratamiento
final que se le da al suelo después
del pulido. Este proceso se aplica a suelos
nuevos, como primera vez, después
del pulido, o bien, a suelos desgastados
con el tiempo que han perdido el brillo.
Dependiendo pues, del estado de deterioración
del pavimento, se deberá pulir de
nuevo y abrillantar posteriormente, o simplente
abrillantar nuevamente para que recupere
el brillo perdido.
El
proceso a seguir con las máquinas
abrillantadoras es, primero, aplicar un
producto base al mármol o terrazo,
para finalmente, en un proceso más
lento, aplicar un segundo producto, que
producirá una reacción química
en el suelo que hará, que este, se
cubra de una fina película de micro-cristales
que es la que le dará el brillo y
el aspecto de espejo al suelo. |